Ke Buena Hidalgo

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Nuestro amor por las mascotas nos lleva a tomar grandes decisiones

A los millennials nos conocen por ser la generación que echará todo a perder, los que no tenemos conciencia, somos la generación perdida e inmersa en un consumismo extremo que nos hace ser seres prácticamente sin sentimientos. De hecho, hay muchos millennials que no quieren identificarse como tal por la carga negativa que le han dado a nuestra generación.

Pero déjenme decirles algo, somos la generación de la consciencia, de la diversidad, del amor y de la aceptación. Somos los que entendimos la necesidad de proteger el medioambiente, de comer menos carne y de educar a las próximas generaciones desde el entendimiento y la igualdad. Es vago decir que no entendimos nada, porque sí lo hicimos…

Somos esa fracción de la humanidad que se levantó a defender a la naturaleza y entendimos que en este planeta cohabitamos con los animales y no son nuestra propiedad. Fue en esa clave que el rol de nuestras mascotas cambió. Los entendemos como seres vivos que necesitan amor, respeto y un lugar digno donde vivir.

Un perro, un miembro de la familia

Desde que tengo conciencia mis padres me enseñaron que las mascotas viven y duermen en el patio de mi casa. Sin embargo, el día que decidí tener un hijo canino quise tenerlo dentro de la comodidad de mi hogar. Poco me importaron los pelos, las pulgas o los destrozos que podía llegar a causar. Yo lo quería conmigo para poder crecer y aprender juntos.

Ese es el rol que tiene un perro en la vida de un millennial. Es un miembro de la familia capaz de dar amor y enseñanzas muy valiosas.

A raíz de la existencia e importancia de los perros en el hogar es que los humanos comenzaron a decidir en función de ellos:

«Los millennials tienen lazos fuertes con sus perros, así que tiene sentido que sus miembros peludos de la familia estén influyendo en las decisiones de compra de inmuebles. Para los que tienen perros, el alquiler puede ser más caro y hasta una molestia, la propiedad de la vivienda se quita algo de estrés proporcionando una mejor situación de vida». Dorinda Smith, presidente y CEO de SunTrust Mortgage

Un estudio revelador

Según un estudio, realizado por Harris Poll en conjunto con SunTrust Mortgage, en el que se encuestó a más de 400 adultos de entre 18 y 36 años, un 33 % compró su casa movido por el hecho de tener una mascota en un hogar más grande. El deseo de un mejor espacio para su perro influyó a la hora de tomar la decisión de comprar un inmueble.

Del porcentaje que aún no ha comprado su propia casa, el 42 % estima que la compra se dará en conjunto con la llegada de un perro a la familia. De esta forma, puede decirse que los perros son influyentes a la hora de tomar decisiones importantes en la vida de las familias modernas.

Las mascotas cambian la vida de quienes los reciben en su hogar y no solo por su especial forma de dar amor, sino por todo lo que se genera alrededor del animal para que este tenga una estupenda calidad de vida y pueda disfrutar con nosotros por muchos años.

Fuente: Vix

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